Academia Iberoamericana

Con motivo del IV Congreso Iberoamericano de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, celebrado en Sao Paulo en septiembre de 1972, se constituyó la Academia Iberoamericana de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, creada por una iniciativa del profesor argentino Alfredo J. Ruprecht, quien propuso agrupar a los cincuenta especialistas más prestigiosos de Iberoamérica en una Sociedad Científica Internacional. El profesor Rupreccht presidió una junta promotora en la que figuraban el profesor Arnaldo L. Sussekind, de Brasil, como vicepresidente, y el profesor Héctor Hugo Barbagelata, de Uruguay, como secretario general. En 1974 se constituyó esta Junta, y se invitó a participar a eminentes colegas de España y América Latina.

Cuando se había creado un grupo de unos quince colegas, Manuel Alonso Olea, profesor español, ofreció la ciudad de Madrid para acoger la primera actividad de la Academia. En esa reunión se establecieron las primeras leyes de la Academia.

El encuentro tuvo un componente académico, en el que los participantes presentaron y debatieron trabajos que habían presentado con antelación y para los que Alonso Olea había conseguido un editor. Esta fue la publicación inaugural de la Academia.

En 1998 se modificaron los estatutos originales para aumentar el número de miembros ordinarios de cincuenta a cincuenta y cinco. En 2004 se aceptó la inclusión de los estatutos de los académicos correspondientes en los estatutos de los académicos correspondientes, a lo que siguió el correspondiente Reglamento. En noviembre de 2011 se aprobó una nueva reforma de la ley, creando la categoría de Académicos Eméritos, a la que pueden optar voluntariamente los académicos mayores de ochenta años, y reformando el procedimiento de votación para hacerlo más ágil y adaptable.